jueves, 18 de diciembre de 2008

YA ELEGÌ.ME QUEDO EN EL BOSQUE

2001: Mi historia se dividió en dos, nada volvió a ser igual. De mil formas comencé a morir y detrás del rabo de cada muerte un nacimiento se asomaba con su largo cuello y grandes alas liberándome de la cotidianidad (yugo de esta sociedad), permitiéndome volar hacia mundos desconocidos e inimaginables, a hacerme no dos, sino tres, cuatro, cinco, seis… en un sólo cuerpo. Otra comenzó a respirar dentro de mi con afán y curiosidad, despertando los demonios que cargaba y que esperaban el escenario apropiado para tender su carpa y así, poder hacer su función (mis demonios son demonios torpes, inocentes, no alcanzan todavía a atravesar la cerca para aventurarse en la gran ciudad, mejor así, los prefiero corteses y mesurados a vividores e insoportables. Con el tiempo he perdido la paciencia para sobrellevar niños malcriados con ínfulas falsas de perversos) Nada volvió a ser igual, excepto el gusto por la noche, el licor, la justicia y la lluvia. La soledad dejó de ser oscuridad, la risa, acto tras acto apenas levantaron el telón, comenzó a inundar el gran salón de la vida (algunos aplaudieron, otros prefirieron salir porque les pareció empalagoso e hipócrita tanto exceso de felicidad)


A pequeños y sigilosos pasos comencé a descubrir que el mundo era más que centros comerciales, amores platónicos, frustraciones de adolescencia, falsos tótems, nostálgicos recuerdos y canciones vacías de la radio. La vida se puso ante mi con traje de bosque, un seductor bosque donde aromas, música, sombras, colores y figuras me incitaban a hacer parte de una extraña fiesta entre bufones, doncellas, mendigos y guerreros. Yo acepte la invitación y heme aquí, recorriendo los distintos caminos que me ofrece el bosque. He estado acompañada algunas veces (se siente bien el calor de los demás) pero cada quien tiene que buscar sus sensaciones, así que casi siempre permanezco sola contemplando la belleza y el espanto de los altos árboles, la furia de los animales, el desecho de los pájaros, el movimiento de las ramas, el peso del viento. Aún estoy dispuesta a soportar el frío, el hambre, atenta a encontrar más respuestas, pistas, que me saquen de la caverna que habita mi pensamiento, heredada de mis antepasados, cultura, época y espacio que me correspondieron.


Quiero seguir transitando por el bosque con nada más que una cajetilla de cigarrillos, mi dios y una baraja de poker en el bolsillo, ir destapando carta por carta apostándole siempre a la felicidad (creo en la felicidad, es mi mayor propósito alcanzarla) Bajo la almohada aguardan los comodines (son pocos) es mejor conservarlos para el final del juego, uno nunca sabe que a última hora los vaya a necesitar para salvarse de los lobos, los buitres, que se yo, de las estupidas hienas. Por ahora me entretengo con las picas, los tréboles y los reyes de dos cabezas (me gusta el rojo). Me preocupan los diamantes.



2001: Mi historia se dividió en dos, Diana Carolina antes y después de conocer las trampas de la palabra, la literatura, ese constante cosquilleo en el pecho, la memoria y las manos, que a manera de imágenes y sonidos no me dejan dormir. Alguien me dijo hace poco que cuando se escribía también se hacia música, que bueno, pues fue mi sueño hacerla desde que era una niña, si es así, la frustración hoy sale de mi pensamiento. Todavía no soy poeta, ni escritor, quizás me pueden llamar aprendiz, tan sólo soy una mujer de ojos y odios grandes para quien el arte es una escapatoria a las cadenas de la sociedad, al secuestro de las ideas y los sueños, a la falta de tolerancia y respeto por la vida humana, al exceso de razonamiento, agresividad y estupidez. Soy nada más que Diana Carolina Daza Astudillo, sí, Daza, con “Z”, alguien un poco más libre, sin vendas en los ojos, sin ataduras en la memoria, sin dependencias absurdas y huecos en el corazón.


2008: Habito el bosque, esperando las sorpresas y los secretos que todavía aguardan por mí, tengo en las manos una libreta interminable de notas y montones de bolígrafos de colores. No tengo miedo, estoy ansiosa y quizás para molestia de algunos… todavía
… con una gran sonrisa en el rostro. Nos vemos en el 2009, si mi tiempo y destino nos lo permiten. Gracias.
2001: Mi historia se dividió en dos, nada volvió a ser igual. De mil formas comencé a morir y detrás del rabo de cada muerte un nacimiento se asomaba con su largo cuello y grandes alas liberándome de la cotidianidad (yugo de esta sociedad), permitiéndome volar hacia mundos desconocidos e inimaginables, a hacerme no dos, sino tres, cuatro, cinco, seis… en un sólo cuerpo. Otra comenzó a respirar dentro de mi con afán y curiosidad, despertando los demonios que cargaba y que esperaban el escenario apropiado para tender su carpa y así, poder hacer su función (mis demonios son demonios torpes, inocentes, no alcanzan todavía a atravesar la cerca para aventurarse en la gran ciudad, mejor así, los prefiero corteses y mesurados a vividores e insoportables. Con el tiempo he perdido la paciencia para sobrellevar niños malcriados con ínfulas falsas de perversos) Nada volvió a ser igual, excepto el gusto por la noche, el licor, la justicia y la lluvia. La soledad dejó de ser oscuridad, la risa, acto tras acto apenas levantaron el telón, comenzó a inundar el gran salón de la vida (algunos aplaudieron, otros prefirieron salir porque les pareció empalagoso e hipócrita tanto exceso de felicidad)


A pequeños y sigilosos pasos comencé a descubrir que el mundo era más que centros comerciales, amores platónicos, frustraciones de adolescencia, falsos tótems, nostálgicos recuerdos y canciones vacías de la radio. La vida se puso ante mi con traje de bosque, un seductor bosque donde aromas, música, sombras, colores y figuras me incitaban a hacer parte de una extraña fiesta entre bufones, doncellas, mendigos y guerreros. Yo acepte la invitación y heme aquí, recorriendo los distintos caminos que me ofrece el bosque. He estado acompañada algunas veces (se siente bien el calor de los demás) pero cada quien tiene que buscar sus sensaciones, así que casi siempre permanezco sola contemplando la belleza y el espanto de los altos árboles, la furia de los animales, el desecho de los pájaros, el movimiento de las ramas, el peso del viento. Aún estoy dispuesta a soportar el frío, el hambre, atenta a encontrar más respuestas, pistas, que me saquen de la caverna que habita mi pensamiento, heredada de mis antepasados, cultura, época y espacio que me correspondieron.


Quiero seguir transitando por el bosque con nada más que una cajetilla de cigarrillos, mi dios y una baraja de poker en el bolsillo, ir destapando carta por carta apostándole siempre a la felicidad (creo en la felicidad, es mi mayor propósito alcanzarla) Bajo la almohada aguardan los comodines (son pocos) es mejor conservarlos para el final del juego, uno nunca sabe que a última hora los vaya a necesitar para salvarse de los lobos, los buitres, que se yo, de las estupidas hienas. Por ahora me entretengo con las picas, los tréboles y los reyes de dos cabezas (me gusta el rojo). Me preocupan los diamantes.


2001: Mi historia se dividió en dos, Diana Carolina antes y después de conocer las trampas de la palabra, la literatura, ese constante cosquilleo en el pecho, la memoria y las manos, que a manera de imágenes y sonidos no me dejan dormir. Alguien me dijo hace poco que cuando se escribía también se hacia música, que bueno, pues fue mi sueño hacerla desde que era una niña, si es así, la frustración hoy sale de mi pensamiento. Todavía no soy poeta, ni escritor, quizás me pueden llamar aprendiz, tan sólo soy una mujer de ojos y odios grandes para quien el arte es una escapatoria a las cadenas de la sociedad, al secuestro de las ideas y los sueños, a la falta de tolerancia y respeto por la vida humana, al exceso de razonamiento, agresividad y estupidez. Soy nada más que Diana Carolina Daza Astudillo, sí, Daza, con “Z”, alguien un poco más libre, sin vendas en los ojos, sin ataduras en la memoria, sin dependencias absurdas y huecos en el corazón.


2008: Habito el bosque, esperando las sorpresas y los secretos que todavía aguardan por mí, tengo en las manos una libreta interminable de notas y montones de bolígrafos de colores. No tengo miedo, estoy ansiosa y quizás para molestia de algunos… todavía
… con una gran sonrisa en el rostro. Nos vemos en el 2009, si mi tiempo y destino nos lo permiten. Gracias.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

LAS NIÑAS DE MIS OJOS...

Mi vida ha estado rodeada de mujeres, quizás por eso los pocos hombres que he conocido han sido tan especiales, encabezando la lista: mi padre, mi abuelo, mi tío, mis hermanos, primos y claro esta, mis contados amigos varones.

El poemario LAS NIÑAS DE MIS OJOS, es un poemario de no acabar, pues a donde quiera que vaya tendré el privilegio de conocer pensamientos e historias hermosas de mujeres de diversos rostros con distintas heridas. Sin participar de ningún movimiento feminista o ser homosexual, siempre me he considerado admiradora de la fuerza y la belleza femenina por lo mismo, he tratado (hasta donde más he podido) de evitar caer en la típica y lastimera actitud de una mujer que destroza el nombre y la reputación de las otras mujeres, sean cuales sean. En vez de destilar veneno sobre ellas me gusta admirarlas, aprender de sus vidas y luchas por más distintas que estas sean a las mías, escucharlas y sobretodo, respetarles sus diferencias y maneras de ver y pensar el mundo.

Aclaro, no por esto me salvo de caer en las garras de alguna y equivocarme o herir a una de ellas en algún punto del camino, soy un simple mortal y habito la realidad.

Quiero compartir con ustedes la dedicatoria de este poemario y algunos textos.



A todas aquellas que he y no he conocido
De las que he escuchado hablar y de las que he hablado
A las que he olvidado y a las que me han olvidado
A las que amo
A las que están por odiarme
A las que he visto crecer
A Diacaliza
A Ju
A Gladys
Y en especial a la que escribe, crece y habita mis ojos.




MUJER PIEL DE OLEO

Los ojos puestos en la nada
Levanta el pincel
Apunta
Y guiada por el llanto que escucha a su interior
Comienza dibujar un rostro escupiendo sapos.

Sólo ella conoce el umbral de ese rostro
Y sabe por que escupe sapos y no serpientes

Manchas verdes y rojas le roban la libertad a las formas
Mientras un par de cuchillos atraviesan los ojos del rostro


La figura se despide del recuerdo

Otra será la mujer, otra la nostalgia
Otro el latido que la ponga de nuevo frente al ventanal de madera y tela
Testigo de sus constantes alucinaciones.



SEGUNDO ACERCAMIENTO A LA NIÑA DE MIS OJOS

A la niña de mis ojos le gusta perderse
Caer de vez en cuando en manos asesinas
Bocas apretadas
Pensamientos malintencionados
Viajar por las calles
Y encontrar su inocencia abandonada en cada esquina.

Sus dudas

Escuchar canciones de amor y sentirse inmune
Otra
Dispersa en un aire que no le recuerda nada
Al que no le duele ya nada
Dormir con sus demonios sin cargarse sus culpas
Esperando que la noche termine sin afán de movimiento.


A la niña de mis ojos le gusta sentir que su amor es entendido
Sin ataduras
Ni promesas tontas
Le gusta sentirse cansada
Ausente
Dormida
Visitando un sueño sin voces
Tambores y algarabía.

A la niña de mis ojos le gustan las trasformaciones
Por eso no le teme al tiempo
A las arrugas
Las celdas
Próximas realidades que se avecinan.



MUJER DOLOR DE TANGO


A Ju,
Compañera de tiempo
Canciones
Y corazones rotos.


Con la voz quebrada como Malena
Ella también canta un tango
Con los ojos hinchados y el corazón remendado.

Cada respiro del bandoneón
le arranca un pedazo al alma
reviviendo al fantasma de mil nombres.

Acostumbrada a los secretos del olvido
recorre los lugares donde perdió la esperanza
esa de arder en la gloria
atada a la piel de aquel que con mate en bulìn
supo llevarla al abismo para luego soltarla.

Con la voz quebrada como Malena
ella despide un tango
mientras aplaza de nuevo el amor
y se traga la pasión para otro más valiente
uno de un solo rostro
que traiga en los labios en fuego de una milonga
y no la tristeza falsa de uno
que se cree tango.



OTRO POEMA A DIACALIZA

Aquella madrugada le pedimos agua a dios
No nos la dio
Quizás porque ya la habíamos bebido toda.

Atravesamos la música que nadie escucho
Y que se confundía con el galope de lluvia de Julio.

Mientras ella imaginaba nuestra libertad compartida
Yo creía escuchar carruajes con caballos fantasmas

Reímos
Y nos cuidados la espalda
Dejando nuestra gratitud en un abrazo que sólo Julieta recordara.

Junto a la recuerdo de la casa de siempre
Un pedazo de ciudad
Esa bogota desolada y peligrosa a las cinco de la mañana
Quedaron nuestras huellas de agua
El frió enterrado en los huesos
Y la esperanza de compartir la victoria.

Que se yo,
Basta decir que como siempre
Ese momento
Parecía el primero que pasábamos juntas.

lunes, 3 de noviembre de 2008

La ciudad y sus fantasmas...

Amo mi cuidad. Amo sus peligros y sus trampas, amo su lluvia inagotable (como la de estas tardes), amo su misterio, su nostalgia, su gesto de tristeza, sus brazos largos, su corazón espinoso. Amo que de día sea una, una enamorada, dulce y trabajadora y de noche sea otra, otra casquivana, loca, confundida, melancólica y resbaladiza.

Por recomendación de alguien no quiero hacer muchas explicaciones sobre este poemario que lleva por titulo LA CIUDAD CABARET no quiero cortar “la magia” (gracias al lector que encontró este detalle, un abrazo para él) sólo tengo para decir que esta dedicado a la amante perfecta: mi ciudad, mi BOGOTÀ, cómplice de viaje, donde espero se apague mi sonrisa.





DESCENSO DE LAS ESCALINATAS

Inevitable no acercarse al amor calcinante,
Ese que te llama entre la multitud.

Imposible no admirarte,
No dejarse cegar por el veneno de tu calida rutina
No buscarte,
No dejarse seducir por tus labios agrietados
Por ese aliento irrespirable,
Casi podrido que sale de tu boca.

Te temo,
Te huyo,
Pero es màs fuerte la pasión que el miedo
Y al final siempre termino entregándome a la suerte de tus noches.



FRENTE A LA PLAZOLETA

¿Quién puede huir de lo que ama?
El orgullo frente al amor se deshace, se hace polvo.

Lo acepto, somos uno.
Enséñame a volar y perdámonos juntos.




I
El aire pesa, nos pesa,
Todo alrededor es un misterio de risas y copas
Los fracasos y los sueños se funden en el humo de cigarrillo
Formando una gran nube gris sin forma.

La ciudad se ha convertido en un cabaret:
Un cabaret sombrío, lleno de sorpresas.

Meseros, porteros, músicos y bailarines,
Se reúnen para acompañar sus soledades.

Todos buscan un trago, el reposo del cuerpo,
Ese golpe de suerte que les cambie la noche,
La vida entera.



II

Cuando el sol caiga
Todos habrán desaparecido,
Las puertas del cabaret se habrán cerrado
Las lentejuelas, las babas y el pinta labios quedarán en desorden,
Y porteros, bailarines, músicos, hombres y mujeres
Habrán olvidado el cansancio de sus pasos.

Porque en una ciudad como esta
Los demonios y las penas sólo salen en las noches.




LOS JUBILADOS

El reloj que descansa en la muñeca del hombre del frente, cantan la una. Una es la mesa de los jubilados; esos hombres de risa forzada que beben aguardiente con impaciencia mientras sueñan con dormir sobre las nalgas de las meseras.

Son cuatro. Cuatro cuerpos desbaratados por el tiempo buscando la salvación en el fondo de la botella, compartiendo el mal sabor que deja una vejez vacía, llena de temores.



RETORNO

Mucho fue el sufrimiento y mucha la soledad,
Muchas las noches de espejismos y de lágrimas y de fantasmas,
Muchas fueron las mentiras que me dije
Y que quemaron la inocencia
Y traicionaron la esperanza.

Con el tiempo las ganas de buscar el amor
Se desdibujaron y se perdieron entre tus calles.

Muchas veces me hice pedazos
Y de pedazo en pedazo me levante para continuar.

Hoy, cuando ya no es tristeza el amor
Y el miedo a estar solo ha desaparecido
Quiero nombrarte,
Para que tu nombre renazca en mis labios como la ciudad cabaret
El escenario perfecto donde combaten las pasiones
Donde el animal y el verso que habitan en mi
Encuentran espacio para correr.



DESPUÉS DEL DESAYUNO

A esta distancia te dejas amar,
Sin dudas que lastimen,
Sin temores que estorben.

Aquí no importan los ojos
Porque en la lejanía tú mirada no vulnera.

Te vez tranquila,
Medio dormida,
Pero aun así, todos sabemos del peligro de conocerte.

jueves, 23 de octubre de 2008

UN MERECIDO PÀRENTESIS

Esta semana, no sé porque razón en particular he estado recordando hechos pasados de mi vida. He desempolvado cartas, historias y recuerdos (todos buenos afortunadamente) pues tengo una memoria selectiva que sólo me permite conservar intactos los buenos recuerdos, ya que considero que es necesario, sino vital, aprender a olvidar los malos instantes, pues estos para lo único que sirven es para llenarnos de resentimientos y amarguras, un peso que nos estorba en el equipaje para el resto del viaje.


Gracias a este sentimiento de nostalgia que me ha abrazado por estos días, es que en esta ocasión quisiera dejar de lado los trabajos poéticos que traen las LIBRETAS LIBRO, para compartirles un cuento que esboce hace un tiempo y el cual, habla de un personaje que ya no esta entre nosotros. Un artista, un poeta, un gran hombre con el que todavía guardo un sin sabor de no haberlo conocido mejor. Me refiero a Luis Alejandro Galvis, algunos de ustedes quizá lo conocieron, para otros, este nombre pueda que no signifique mucho. El reencuentro con esta historia me sembró la idea de cuanto vamos perdiendo con el pasar del tiempo, de lo que fuimos no queda casi nada y de lo que somos ahora, quizás mañana ya no quede mucho (es inevitable este movimiento) y claro que la canción de las simples cosas tiene mucha razón: “el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo “. Por ejemplo, mi pasión por ese “vivir cada día como si fuera el ultimo”, ya no arde como antes, el afán por construir nuevas cosas la han opacado. ¿Podemos llegar a cambiar tanto, que lo que antes nos hacia totalmente feliz, ahora nos estorba? ¿Tú, has pensado que has perdido y te gustaría recuperar? ¿O todo esta bien así?





LOS CUATRO BESOS DEL MAESTRO GALVIS



A Luís Alejandro Galvis,
Y a los camaradas de la F.C.T,
donde quiera que estén.


Dos, tres, cuatro, atrás. Decía el maestro Galvis mientras deslizábamos las suelas de los zapatos por el piso de madera en la casa de la Veinte con tercera. Dos, tres, cuatro, atrás. ¡Ay la casa!, como extraño el sonido de la cafetera. Un cigarrillo tras otro. No hay nada mejor que tomarse un café negro en buena compañía. Las goteras, “Nan” llegando del patio de atrás con un par de baldes. Ella siempre estaba pendiente de todo: El orden, las cuentas por pagar, los proyectos. Y las risas, los chascarrillos de “Casehì” eran magistrales, “Bogato y yo reíamos hasta el cansancio con ellos. En ese lugar pase los mejores días de mi vida, poco me importaba y casi todo me alegraba el alma. Dos, tres. Para hablar de “Nan”, de “Bogato” y de “Casehi” necesitaría màs tinta, màs tiempo. ¿Y Kasandra? A ella también la extraño. Siempre me han gustado los gatos. He tenido algunos; unos amarillos y otros negros, pero Kasandra era algo especial; era tímida y nerviosa. Yo nunca había visto un gato nervioso.


“Y es que sólo se puede extrañar lo que se ha amado sinceramente”, y a Kasandra, a la casa y a los amigos de aquel tiempo los ame con las entrañas, por eso los extraño tanto; casi siempre cuando tengo ganas de beber (porque en su mirada encontraba confianza y complicidad), o cuando quiero olvidar el cansancio que me produce la vida (porque cuando desplegaba mi angustia sobre la mesa, encontraba palabras de aliento, no de jueces, sino de verdaderos amigos). Al cruzar la puerta de aquel lugar, conocí la seducción de la palabra. Aprendí que los seres humanos somos frágiles, mitad instinto y mitad razón, que se puede acariciar y contemplar el fuego, sin quemarse. ¿Y las fiestas? ¡Ay las fiestas!, esas eran tan especiales como la gata. Los mismos con las mismas bebiendo hasta el amanecer escuchando las canciones de siempre, (si las paredes pudieran hablar seguro reclamarían nuestra presencia).


Cuando sé es joven, y sé está feliz, nada incomoda, se disfruta de los excesos. Es divertido caminar por la baranda de un puente con los ojos vendados, sin paracaídas.
El maestro visitó pocas fiestas. Él era un hombre educado y elegante. Una vez lo vì despeinado bailando rock and roll en la celebración del 20 de julio. Él era un hombre tranquilo, en verdad que era un buen tipo. Cuando te saludaba, te golpeaba con un abrazo y cuatro besos; dos en cada mejilla. ! Ay el maestro! Como se extrañan las cosas buenas y simples que se han perdido en el tiempo. “Y es que uno no sabe hasta cuando va a tener cerca a las personas que quiere, por eso hay que aprovechar cada instante, cada encuentro como si fuera el último”. De veras. Esto pasa. A mi me ha pasado y no ha sido nada fácil enfrentar tantas despedidas juntas.



Nunca le dije que sus ojos me parecían bonitos (dos, tres, cuatro), creo que por descuido mas que por vergüenza (dos, tres), porque siendo sincera, no me importa regalar halagos a quien los merece, si por mi fuera me la pasaría en esas; es tan reconfortante eso de reconocerle a la gente sus virtudes y talentos. ¿Entonces? ¿Por qué nunca le dije que sus ojos me parecían bonitos? Ya no sirve de nada, ya no puede escucharme. Tres, cuatro, atrás, tarantan, taran, tan, tan.
El maestro Galvis y yo no llegamos a ser los mejores amigos, cuando nos conocimos, él ya traía los suyos y yo los míos. Pero aún así recuerdo con mucho afecto los momentos que pasamos: Las sociedades de la palabra los viernes en la noche, el paseo en chiva, los festivales. Él es de esos hombres fáciles de conocer, pero difíciles de olvidar; esos amigos que uno deja escapar sin haberlos conocido mejor. Y cómo me duele reconocer esto ahora, ahora que no puedo devolver el tiempo. Lo último que supe fue que dejó un diario escrito en francés y una carta que comenzaba mas o menos así: “Si èsto se esta leyendo, es porque ya no existo, es porque ahora soy recuerdo”.



* * *
Ese miércoles, al salir de la biblioteca, me fui para el cafetín de la Catorce con tercera, el de las botellas de colores y posillos de barro. Un examen de Seminario Financiero me esperaba al final de la tarde. No había estudiado nada, y preferí leer sobre literatura Colombiana que analizar los activos y los pasivos del balance general de una empresa de frutas. Eran las 4:50pm. El recorrido del centro hasta la Facultad duraba una hora. La clase comenzaba a las 6:00pm. Sí, estaba sobre el tiempo, pero aún así decidí quedarme y tomarme lo de siempre. La vida luego me mostró que esa fue una buena decisión, porque de no haber sido así, ese encuentro casual no hubiese llegado nunca, no habríamos tenido la oportunidad de compartir la mesa, aquel sorbo de día. Y el calor de sus cuatro besos no se hubiesen estrellado en mis mejillas por última vez.

UN MERECIDO PARENTESIS

Esta semana, no sé porque razón en particular he estado recordando hechos pasados de mi vida. He desempolvado cartas, historias y recuerdos (todos buenos afortunadamente) pues tengo una memoria selectiva que sólo me permite conservar intactos los buenos recuerdos, ya que considero que es necesario, sino vital, aprender a olvidar los malos instantes, pues estos para lo único que sirven es para llenarnos de resentimientos y amarguras, un peso que nos estorba en el equipaje para el resto del viaje.


Gracias a este sentimiento de nostalgia que me ha abrazado por estos días, es que en esta ocasión quisiera dejar de lado los trabajos poéticos que traen las LIBRETAS LIBRO, para compartirles un cuento que esboce hace un tiempo y el cual, habla de un personaje que ya no esta entre nosotros. Un artista, un poeta, un gran hombre con el que todavía guardo un sin sabor de no haberlo conocido mejor. Me refiero a Luis Alejandro Galvis, algunos de ustedes quizá lo conocieron, para otros, este nombre pueda que no les signifique mucho. El reencuentro con esta historia me sembró la idea de cuanto vamos perdiendo con el pasar del tiempo, de lo que fuimos no queda casi nada y de lo que somos ahora, quizás mañana ya no quede mucho (es inevitable este movimiento) y claro que la canción de las simples cosas tiene mucha razón: “el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo “. Por ejemplo, mi pasión por ese “vivir cada día como si fuera el ultimo”, ya no arde como antes, el afán por construir nuevas cosas la han opacado. ¿Podemos llegar a cambiar tanto, que lo que antes nos hacia totalmente feliz, ahora nos estorba? ¿Tú, has pensado que has perdido y te gustaría recuperar? ¿O todo esta bien así?



LOS CUATRO BESOS DEL MAESTRO GALVIS


A Luís Alejandro Galvis,
Y a los camaradas de la F.C.T,
donde quiera que estén.


Dos, tres, cuatro, atrás. Decía el maestro Galvis mientras deslizábamos las suelas de los zapatos por el piso de madera en la casa de la Veinte con tercera. Dos, tres, cuatro, atrás. ¡Ay la casa!, como extraño el sonido de la cafetera. Un cigarrillo tras otro. No hay nada mejor que tomarse un café negro en buena compañía. Las goteras, “Nan” llegando del patio de atrás con un par de baldes. Ella siempre estaba pendiente de todo: El orden, las cuentas por pagar, los proyectos. Y las risas, los chascarrillos de “Casehì” eran magistrales, “Bogato y yo reíamos hasta el cansancio con ellos. En ese lugar pase los mejores días de mi vida, poco me importaba y casi todo me alegraba el alma. Dos, tres. Para hablar de “Nan”, de “Bogato” y de “Casehi” necesitaría màs tinta, màs tiempo. ¿Y Kasandra? A ella también la extraño. Siempre me han gustado los gatos. He tenido algunos; unos amarillos y otros negros, pero Kasandra era algo especial; era tímida y nerviosa. Yo nunca había visto un gato nervioso.
“Y es que sólo se puede extrañar lo que se ha amado sinceramente”, y a Kasandra, a la casa y a los amigos de aquel tiempo los ame con las entrañas, por eso los extraño tanto; casi siempre cuando tengo ganas de beber (porque en su mirada encontraba confianza y complicidad), o cuando quiero olvidar el cansancio que me produce la vida (porque cuando desplegaba mi angustia sobre la mesa, encontraba palabras de aliento, no de jueces, sino de verdaderos amigos). Al cruzar la puerta de aquel lugar, conocí la seducción de la palabra. Aprendí que los seres humanos somos frágiles, mitad instinto y mitad razón, que se puede acariciar y contemplar el fuego, sin quemarse. ¿Y las fiestas? ¡Ay las fiestas!, esas eran tan especiales como la gata. Los mismos con las mismas bebiendo hasta el amanecer escuchando las canciones de siempre, (si las paredes pudieran hablar seguro reclamarían nuestra presencia).
Cuando sé es joven, y sé está feliz, nada incomoda, se disfruta de los excesos. Es divertido caminar por la baranda de un puente con los ojos vendados, sin paracaídas.
El maestro visitó pocas fiestas. Él era un hombre educado y elegante. Una vez lo vì despeinado bailando rock and roll en la celebración del 20 de julio. Él era un hombre tranquilo, en verdad que era un buen tipo. Cuando te saludaba, te golpeaba con un abrazo y cuatro besos; dos en cada mejilla. ! Ay el maestro! Como se extrañan las cosas buenas y simples que se han perdido en el tiempo. “Y es que uno no sabe hasta cuando va a tener cerca a las personas que quiere, por eso hay que aprovechar cada instante, cada encuentro como si fuera el último”. De veras. Esto pasa. A mi me ha pasado y no ha sido nada fácil enfrentar tantas despedidas juntas.
Nunca le dije que sus ojos me parecían bonitos (dos, tres, cuatro), creo que por descuido mas que por vergüenza (dos, tres), porque siendo sincera, no me importa regalar halagos a quien los merece, si por mi fuera me la pasaría en esas; es tan reconfortante eso de reconocerle a la gente sus virtudes y talentos. ¿Entonces? ¿Por qué nunca le dije que sus ojos me parecían bonitos? Ya no sirve de nada, ya no puede escucharme. Tres, cuatro, atrás, tarantan, taran, tan, tan.
El maestro Galvis y yo no llegamos a ser los mejores amigos, cuando nos conocimos, él ya traía los suyos y yo los míos. Pero aún así recuerdo con mucho afecto los momentos que pasamos: Las sociedades de la palabra los viernes en la noche, el paseo en chiva, los festivales. Él es de esos hombres fáciles de conocer, pero difíciles de olvidar; esos amigos que uno deja escapar sin haberlos conocido mejor. Y cómo me duele reconocer esto ahora, ahora que no puedo devolver el tiempo. Lo último que supe fue que dejó un diario escrito en francés y una carta que comenzaba mas o menos así: “Si èsto se esta leyendo, es porque ya no existo, es porque ahora soy recuerdo”.
* * *
Ese miércoles, al salir de la biblioteca, me fui para el cafetín de la Catorce con tercera, el de las botellas de colores y posillos de barro. Un examen de Seminario Financiero me esperaba al final de la tarde. No había estudiado nada, y preferí leer sobre literatura Colombiana que analizar los activos y los pasivos del balance general de una empresa de frutas. Eran las 4:50pm. El recorrido del centro hasta la Facultad duraba una hora. La clase comenzaba a las 6:00pm. Sí, estaba sobre el tiempo, pero aún así decidí quedarme y tomarme lo de siempre. La vida luego me mostró que esa fue una buena decisión, porque de no haber sido así, ese encuentro casual no hubiese llegado nunca, no habríamos tenido la oportunidad de compartir la mesa, aquel sorbo de día. Y el calor de sus cuatro besos no se hubiesen estrellado en mis mejillas por última vez.

jueves, 16 de octubre de 2008

Y la historia continua...

6 de octubre e 2008


Luego de vivir momentos inolvidables con el poemario ENSAYO FOTOGRAFICO DE UNA HISTORIA POR TERMINAR y con él, dejar atrás unos de los tiempos más maravillosos de mi vida (el paso por la Fundación Creativa taller) me dedique a visitar bibliotecas, fiestas, amigos, lugares y libros. En este movimiento de espacios y sonidos me crucé con el señor Vicente Huidobro quien me acompaño durante un par de meses por lugares de la candelaria: el Andante Ma non Troppo, Café para Dos, La Ventana y mi todavía fiel, Café Arte el Duende. Entre té, café negro y el hermosos frío Bogotano que hacia por esos días (como ahora) se esbozaron los textos de lo que es EL ABRAZO DE LOS DIAS GRISES, un poemario que con apoyo de la Fundación Creativa Taller, la Alcaldía Mayor de Bogotá y la red Látigo (red latinoamericana de creación literaria) hizo parte en el 2003 de la colección AQUÍ ESTAMOS DECENA.



EL ABRAZO DE LOS DIAS GRISES habla de soledades y nostalgias, del silencio de lo añorado, de los placeres pasajeros, de los amores de infancia, de lo que se pierde en la memoria, de ese sentimiento de abandono y derrota que a veces nos embarga, retrazándonos el viaje.



Para aquellos que alguna vez han sentido que la soledad no acaba, que la nostalgia se encuentra en la lluvia que cae al pavimento, en las calles vacías, en la cama vacía, que tomarse un café sintiendo la ausencia del amigo o el amor que no llega, es un momento que se prolonga y pesa y hasta alcanza a lastimar. Para ellos, estos textos y la idea de que siempre hay una oportunidad para ver amanecer, para volver a comenzar, dejando en el pasado los padecimientos de la tristeza, dándole paso a lo importante… la vida…. Porque como bien lo dijo Chaplin “esta es mucho para ser insignificante”.

Buena Vibra para estos días.

Diana Carolina Daza Astudillo





II

La vejez se asoma a la ventana
Inquietud
Invierno
Hambre...
El tiempo acaba.

Estrangulado por la suerte
Busco fortuna en los sueños
Pero no encuentro
Más que miedo y silencio.
Plumas de frío.
Olvido
Bajo la almohada.




III

Los gritos de los hijos ajenos.
La algarabía de los lugares grandes.
El café negro.
Y su ausencia
ME TRAGAN.

Vivo entre la compasión de la inconformidad
La paciencia de la incertidumbre.
Y la torpeza de la nostalgia.

El triunfo duerme en mis piernas.

¡Aún me quedan noches para morir
Y nadie me espera en casa!



IV

Cada cuerpo es un misterio
Un reto para abrazar.

Un rojo carnoso
se abre y se cierra
Haciendo una invitación.

La sed de poseer lo distante
Es grande y el vino acaba.

La sangre caliente
Cubre el teatro
QUIEBRAGANAS

Una gota de placer
Cae
Y se seca
En la noche.




VIII

El precipicio espera tus huesos
No pienses tanto el salto
Al final del pozo hallaras la verdad.

No temas.
El miedo es un niño torpe e incomprendido
Que jala y jala la falda.

No temas y salta
En el riesgo se esconde el beso
Y no hay golpe que duela más
Que sentirse vivo y equivocado.





X

También somos
Lo que abandonamos.
Amores perros.

Hombres piel de lagartija marchan en la memoria.
Músicos de manos claras que armonizan el silencio de ayer.
Fantasmas
Impenetrables
De pasos largos.

Nos recuerdan el fracaso y la alegría en una pesadilla de niñez.

Cómo pesa el no haberlos amado
Antes que el año terminara.

Quizá pesa más
Este miedo a quedarnos solo
Persiguiendo al olvido.



IV

Cada cuerpo es un misterio
Un reto para abrazar.

Un rojo carnoso
se abre y se cierra
Haciendo una invitación.

La sed de poseer lo distante
Es grande y el vino acaba.

La sangre caliente
Cubre el teatro
QUIEBRAGANAS

Una gota de placer
Cae
Y se seca
En la noche.

domingo, 5 de octubre de 2008

LA LITERATURA ... MI SALVACIÒN

Esa que me rescata de perderme en la monotonía de los días y el frío de las noches, del pasar rabioso de los días por el calendario, de las pérdidas, de los temores, de la angustia que me produce a veces la espera de todo aquello que no conozco y tanto deseo, me rescata de mi misma y todo eso que ronda mi pensamiento.


La literatura se ha convertido en mi salvación, cuando me siento triste voy a ella, cuando estoy demasiado alegre voy a ella, cuando tengo miedo voy a ella, cuando me siento enamorada voy a ella. Esta semana para serles sincera no tengo mucho que decir, arreglo la casa, la cabeza, los próximos movimientos… Les dejo, para los que amablemente leen estas notas, más textos, que ellos hablen por mí esta vez. En una próxima oportunidad les contare sobre EL ABRAZO DE LOS DÌAS GRISES…. Gracias.




A mi padre...


LA CITA



Mi felicidad se pudre con los gusanos
En esta.
La casa de los muertos.

Yo la visito una vez al mes
Pongo flores sobre su piel canela
Desteñida.

Que se parece tanto a la piel
De la hija que canta.

Y me acompaña.
Y atenta traza en sus recuerdos
El TOC- TOC de mis dedos
En la lapida.





LA DESPENSA DE LA RISA


La carpa invita a flotar en su interior.
El camerino escupe los payasos que maquillan su discurso
Para conquistar a la mujer araña

Que teje la red del llanto en la E S P E R A .

Los elefantes y los monos
De un lado a
Otro.

La función va a comenzar
La carpa cierra su hambre de juerga
Viertan en las copas
La sangre de fiesta
Para que el anfitrión del circo
la beba.




LA COSTURA


Los momentos pasan por el ojo de la aguja
Que remienda los vacíos que me dejan estos días.

Puntadas inservibles
Q u e
Des
Co
So.

Cada vez que quiero olvidar que estoy solo
Solo.
Tan solo.


Y que la aguja no cose.
Si no remienda.





PLANO GENERAL DE UN ASECINO EN DOS ACTOS



ACTO I


Cuando las ventanas y las puertas
De la casa de los gritos
Se cierren con el día.

La bestia que descansa en mí DESPERTARÁ.
Y su jaula se ABRIRÁ.
Y MATARÁ.

MATARÁ a los enemigos de mi tranquilidad
DEVORÁNDOLOS hueso a hueso
Hasta indigestarse.



Yo la conozco.
Y sé.
Regresara a su jaula
Después de MATAR Y DEVORAR
En una pagina.


ACTO II

Duerme pequeña.
D e s c a n s a.
Que las armas para el combate
Están cargadas de palabras fértiles.

Duerme pequeña.
Reproduce tu veneno mientras sueñas
Que mañana tu mano empuñando una pluma
Cumplirá su venganza.



SIN TITULO


Blancos los zapatos de la mañana
Que junto a la caneca de agua se entregaron.

Blancas las medias de los catorce besos
Que se rompieron en un fecha desembrina
Fría.
Obligada.
Perseguida por las campanas.

Blanco el canutillo bordado por la abuela.
Blanco.
Blanco.
Día blanco
Como la ostia que trague
Sin hambre de religión.

viernes, 19 de septiembre de 2008

ENSAYO FOTOGRAFICO DE UNA HISTORIA POR TERMINAR

En el año 2000 y por azares del destino (ese azar que suelo agradecer tanto y que además me encanta) aterrice en un lugar de sueños, cofradía, excesos, magia y arte, sobretodo eso, arte en todos los sentidos. En aquel lugar descubrí o mejor, ratifique, que la palabra seria mi manera de encontrar la libertad y de alguna manera: LA FELICIDAD.


Allí, me arriesgue por primera vez a presentarle mis textos a alguien (esas imágenes que revoloteaban en mi cabeza y me obligaban a que las plasmase en una hoja de papel) Para este nacimiento el hermoso azar escogió a un personaje que luego se convertiría en una especie de hado padrino que cumpliría sueños. Gracias a ese lugar y a mi hado padrino de entonces es que hoy en día no puedo vivir sin aunque sea, esbozar una frase.


Estos primeros textos se han convertido en mis amuletos (acaso por eso existe tanto afecto hacia ellos) porque gracias a su voz tuve la oportunidad de conocer algunos corazones que ruedan por ahí y que en algunas cosas se parecen tanto al mío, también descubrí nuevas tierras, sonrisas, cuerpos, conocí todo eso que jamás volverá, pero que ahora habita en mi interior palpitante e inseparable. Parte de esos primeros textos los presento en el poemario que lleva como titulo ESAYO FOTOGRAFICO DE UNA HISTORIA POR TERMINAR (y en uno de los cuatro diseños de las libreta libro) Se llama así, porque surgieron de la idea de un guión para un cortometraje que había escrito para la universidad, era la historia de un hombre enfermo por las mujeres pero, igual o más de enfermo por la soledad. Dejo ante ustedes una selección de estos. Para los que ya los conocen espero los recuerden y para los que hasta ahora aparecen los descubran. Gracias.






PASILLO / EXT/ DIA

Cuelgo mi morbosa mirada
Sobre el ruedo de su falda
Tejiendo su afán a mi inocencia.

El morbo crece
Mientras ella se aleja
Sin darse cuenta del espía que la acompaña.





TOCADOR/ INT / DIA

Hace frío.
Baldosines curiosos
Me rodean.
Demonios respiran sobre mis hormonas.

El sifón chupa mi excitación
Mientras el jabón se burla de mi posición.

El deseo manual
Tocando y tocando
A mi puerta
Una vez màs.







HABITACIÓN / INT / NOCHE

El vodka ayudo
Aflojo mi labia y mi cinturón.

Robo su temor y su ropa interior
ENTONCES:

Como buitres devoramos nuestras soledades
Escupiendo pasión sobre el cadáver de los recuerdo.

Fuimos actores en la función de las diez treinta
En el escenario de la casualidad.






ESPIA / INT / NOCHE

Papà rema con fuerza y decisiòn
Rozando la orilla de la cama.

Mamà presta sus senos como remos
Pidiendo màs velocidad.

Mientras yo.
Veo como las olas vestidas de sudor
Pasan entre los dos
Una y otra vez.






CALENDARIO / INT / DIA

Lunes 9. Alejandra seduciendo mi copa de vino.
Martes 10. Inés la gata del blues.
Miércoles 11. Sofía la trapecista.
Jueves 12. El fuego de Esther.
Viernes 13.La cera de Carolina en mis pies.
Sábado 14. Sofía otra vez.

Domingo 15. la cama vacía.
El televisor.
Y mis ganas por el lunes 16 rondando la puerta.







CLOSED / INT / DIA


Abro con temor
El secreto de su cuerpo
Bebo su erotismo
Arriesgándome al enojo de mis padres.

¡DE PRONTO!
Escucho un portazo.
Cierro su cuerpo.
Y me veo obligado a abandonarla
En la pagina ventidos.







VENTANA / EXT / DIA


El reflejo me pide que me rasure las amantes
Que aplaste la virginidad
Con la fuerza de mi primera penetración.

Que meta en mis brazos un cuerpo desnudo
Y me deje enviciar al polvo que me dejen sus caricias.

Que le dé muerte al niño
Ese que se siente solo
Y recorre la casa buscando a mamà.

domingo, 24 de agosto de 2008

LIBRETA LIBRO: LA ESCRITURA EN DOBLE REFLEJO

24 de Agosto de 2008

Otra de las cosas que he aprendido en la vida y quisiera compartirla con ustedes, es que a veces hay que dejar la terquedad de nuestros propios conceptos. Para crecer es necesario aceptar las críticas y sobretodo, las que son constructivas. Seria de tontos hacer caso omiso a los buenos aportes nada más por querer defender una idea acerca de algo que quizás por capricho, no lleva más que al vació. Existe nuestra visión personal, pero también es importante no perder de vista la visión de los otros, que a veces suele ser la más objetiva. Esto viene a colación, ya que una de mis lectoras y gran amiga (filosofa apunto de graduarse) hizo una critica fuerte, pero muy valiosa acerca del manejo que se le esta dando a este blog (ojala al leer esta anotación se anime a participar en los comentarios, seria muy grato encontrarla por aquí no sólo como lectora pasiva, sino como participante activa). Gracias a sus comentarios a partir de hoy (quizás algunos lo noten, quizás otros no) la cosa va cambiar un poco y estoy segura que para bien, además resultará siendo un buen ejercicio para quien lo escribe semana tas semana. Una vez más la vida me manda un enviado que espontáneamente me indica el paso a seguir. Por eso mil gracias mi bella filosofa. Ahora si la anotación de esta semana.


LIBRETA LIBRO: LA ESCRITURA EN DOBLE REFLEJO

Una de las necesidades vitales del hombre en el transcurso de la historia ha sido el encontrar maneras de representar sus pensamientos e ideas, buscando siempre que estas perduren en el tiempo. Para lograrlo utilizó sonidos, gestos y marcas graficas, estas últimas valiéndose de superficies como la piedra, la madera, el pergamino, las tablillas de arcilla, la seda, el hueso, la cerámica, el bronce y las hojas de palma, entre muchas otras, contribuyeron a la evolución de la escritura, el aliado perfecto para consolidar una de las principales maneras de comunicación de la humanidad; permitiéndole además, almacenar generación tras generación esos legados de conocimiento de las diferentes culturas, ideologías políticas y religiosas. ¿Qué seria de nuestra historia como nación sin estos documentos?


Gracias a esta necesidad y a la evolución de la misma, hoy por hoy podemos acercarnos a los libros ya sea con fines de entretenimiento, consulta, alimento intelectual o simplemente hambre de conocimiento. En estos términos un libro entonces no sólo es un impreso con lomo, cubierta y hojas, un libro es un medio de expresión del conocimiento de los distintos conceptos que un individuo o grupo tienen al respecto del mundo.


La libreta libro nace precisamente de este deseo del hombre por plasmar sus ideas, en este caso, y uno de los diferenciales del proyecto, se presenta en partida doble. Por un lado se encuentra la necesidad de quien aspira formarse como “escritor” y ve primordial dejar plasmadas en el papel las percepciones y sentimientos acerca de su entorno, poniéndolas como carnada a los lectores. Receptores que se encuentran a primera vista en la portada con un texto, quizás sin saber que en el interior hay una obra expectante por ellos. Lo encantador aparece aquí: el lector deja de ser lector, un simple participante externo, al encontrarse frente a su propia necesidad de expresión. El libro deja de ser libro, para convertirse en libreta, un montón de hojas que incitan a quien la porta a acabar el silencio del blanco, a dejar las marcas de sus propias ideas, ya sea en forma de dibujo, gráficos, diarios, etc. Una libreta libro personifica entonces la esencia de la escritura en algunas de sus funciones: 1. Registrativa: proporcionando el espacio para archivar información como teléfonos, direcciones, compromisos o ideas. 2. Comunicativa: Permitiendo la interacción con el entorno y 3. La de permitir la durabilidad en el tiempo del pensamientos del hombre, en esta ocasión en doble reflejo (lector – autor/ autor- lector).

Gracias por su tiempo.

Recibanunabrazogigantecargadodebuenavibra.


Diana Carolina Daza Astudillo

domingo, 10 de agosto de 2008

¿MATERIALIZAR LOS SUEÑOS?

Alguna vez le escuche decir a un artista colombiano que los sueños no eran nada, hasta que no se realizaban. Desde entonces he tratado de hacer todo lo posible para cumplir cada uno de los míos, los grandes y los chicos. La tarea es larga, ya que la mayor parte del tiempo me la paso en esas, soñando, casi que son inagotables, apenas muere uno, el otro va naciendo. En algunos de ellos tendré que perseverar y trabajar un poco más, mientras otros, “esos otros” tengo que reconocerlo, necesitarán un poco de la suerte del azar.

Muchos me han escuchado decir que es parte fundamental de la vida (por lo menos en la mía), realizar los sueños. Los que comparten este concepto y trabajan en sus vidas por ello, saben a lo que me refiero, saben lo que es que el corazón se agite, las manos suden, la boca se reseque y las piernas tiemblen de felicidad y ansiedad a la vez, antes de la función; saben de la sonrisa de payaso eterna en el rostro y de lo que es aburrir a los amigos y conocidos con el mismo tema todo el día y toda la noche, saben de el desvelo- producto de la ansiedad- la noche anterior al gran día y sobretodo, sobretodo saben del descanso que se siente luego de la presentación o el evento, cuando uno se sienta a tomarse, no un trago, sino otro y otro y otro y otro, para celebrar parte de la culminación de un logro (esto ultimo para los que nos gusta el alcohol). Para los que al contrario, no creen, nunca han conocido, o han perdido con el pasar del tiempo esta capacidad de emocionarse con sus propios sueños, mis condolencias, porque quien deja de emocionarse con sus ideales, comienza un lento conteo regresivo hacia el vació, el frió… la autodestrucción – autodesaparición. Sin embargo y aclaro, respeto su visión desesperanzadora frente a la vida, así no la comparta para nada en este puntote mi vida-

Y es precisamente este temblor en las piernas y sudor en las manos, lo que volvió a suceder en mi vida hace ya casi seis meses, esta vez no cantando, sino hablando, no esperando la sorpresa de una publicación, sino publicando. Deje la inseguridad atada de pies y manos en el closed de la habitación, el miedo amordazado en el baño de un bar cualquiera, las dudas, de será que si o será que no, las corte con las tijeras de costura de mi abuela. Esta vez me lancé sin pensarlo mucho, con poco dinero, pero con toda la emoción y el corazón del caso, esta vez, y aunque todavía me falta todo por hacer con ello, me arriesgue a que otros leyeran mis aciertos, desaciertos, desamores, amores, pensamientos, contradicciones, pero ante todo: creaciones. Esta vez me tocó ingeniármelas para materializar otro de mis sueños, “no siempre hay que esperar a que otros lo hagan por ti, a que te empujen al ruedo, a veces, a veces y es más sano y excitante, hay que botarse uno mismo.

Así fue como me aventuré en la creación de las LIBRETAS LIBRO: Tenía guardados un montón de textos en la memoria de mi computador, algunos corrieron con suerte y se publicaron gracias a un personaje que amablemente se acordaba de mi y me tenia en cuenta para publicarlos, los otros, los otros estaban entristeciendo, aviejándose o peor aun, exponiéndose a desaparecer gracias a algún troyano o gusano de la red. Yo los revisaba noche tras noche, madrugada tras madrugada, les cambiaba comas, palabras, colores, vestidos, pero ellos seguían ahí, en medio del gran silencio de la pantalla, mis ojos y la habitación. Yo quise tener un último acto de amor con ellos, así que comencé a idear la manera de sacarlos de allí, no voy a negar que muchos de ellos no me gustaban, pero hacían parte de mi historia con la palabra y no podía jugarles esa mala pasada. Entonces me dije -les dije- se van todos de aquí a buscar suerte. Me conseguí un dinero prestado, esboce unos diseños explorando las tipografías, le dí un concepto al proyecto, mitad libreta de notas y mitad poemario, la expresión poética y la expresión grafica, algo nerviosas las dos, se unían para sacar a estos pobres textos del frió y la soledad de la RAM. Los amigos, los buenos amigos de siempre, fueron los padrinos y principales cómplices de la idea, otros se fueron enterando por el camino.

Hoy en día, algunos ejemplares, los primeros, están en escritorios, camas, bibliotecas, cajones, maletas, que sé yo de la suerte que corrieron, otros ya estarán llenos de ideas, cartas, números telefónicos o lamentos, algunos estarán olvidados, otros más cuidados y amados y los que quedan, esos aguardan con paciencia, con mucha paciencia en los estantes de la tienda de la casa silva y la tienda exopotamia (tienda de la biblioteca luis ángel Arango) por un lector desprevenido que se enamore de ellos y se los lleve a vivir mil historias sin importar su precio.

La idea continua, algo lenta, pero continua, ya no hay dinero suficiente para sacar otra colección y cosas de mi vida actual hacen que apacigüe un poco los pasos de la gran carrera que todavía me queda, lo importante es que las ganas y la emoción de encontrarme con mil sorpresas gracias a estas LIBRETAS LIBRO aún continua. Por ahora me distraigo con este blog, y lo hago – lo confieso- con el deseo de no olvidar que un día del mes de enero de este año, me la jugué totalmente enamorada por este proyecto, que en él, se traducen siete maravillosos años de mi vida (los mejores) y que gracias a su nacimiento entendí una vez más, que los miedos hay que romperlos y que no hay nada mejor que ver materializada una idea, un pequeño gran sueño. Quizás este blog es una manera de no dejar apagar el amor, de alimentarlo semana tras semana, hasta que de nuevo, todo vuelva a confabular para el renacimiento de las LIBRETAS LIBRO PIEDRA DE TOQUE. Quedan pues invitados a difundir la idea y a comentar los textos, los pensamientos que aquí se plasmarán, aclarando que no soy mujer de porcelana, al contrario, la idea de las críticas es que sean sinceras y la sinceridad no siempre viene acompañada de un beso y los golpes, los golpes fuertes son los que más construyen.

Me despido por ahora, no sin antes recordarles como al comienzo, y ahora robándome una frase de un hombre genial y talentoso que conozco y que se la pasa soñando todo el tiempo: que a los sueños hay que ponerles pista de aterrizaje.

Diana Carolina Daza Astudillo

sábado, 2 de agosto de 2008

NADIE ESCAPA DE LA RED

Al parecer, desde la aparición en Estados Unidos de un proyecto que tuvo como fin apoyar a las fuerzas militares, hace ya más de veinte años, las mentes humanas se han condicionado conciente e inconcientemente para vivir sus emociones, relaciones, trabajos y día a día a través de la gran telaraña de la Internet.

En lo personal, yo siempre he caído tarde y de manera desprevenida en cada una de sus trampas, por lo mismo, he tratado de mantenerme indiferente y con una actitud poco activa frente a ella. Pero es hora de reconocer que es difícil no dejarse llevar por su juego de seducción y que “nadie escapa de la red”, ni siquiera aquellos que no compartimos muchas de sus estrategias (si alguno de los lectores que hoy tengo enfrente comparte esta idea, por favor, no se traicione, abandone este documento), los que no: Bienvenidos, están ustedes frente a una mujer normal, enamoradiza y defensora de la tolerancia, un ser humano que vive de las ideas y sobrevive a la superficialidad y monotonía del mundo gracias a la palabra.

No siendo más, tarde, tímida y algo curiosa, me aventuro a crear este blog, llevada por sensaciones y situaciones de mi espacio actual. Mi intención con este no es generar un espacio de críticos ni expertos, tan sólo abrir una ventana para presentar mi trabajo de creación literaria, tomando como puente las LIBRETAS LIBRO PIEDRA DE TOQUE, un proyecto personal, el cual estaré explicando la próxima semana, para aquellos que deseen regalarme parte de su valiosísimo tiempo.

Gracias y gracias mil. Un abrazo a todos y a todas, a los amigos en especial, que de seguro serán los primeros en unirse, o eso creo.

Diana Carolina Daza Astudillo