domingo, 24 de agosto de 2008

LIBRETA LIBRO: LA ESCRITURA EN DOBLE REFLEJO

24 de Agosto de 2008

Otra de las cosas que he aprendido en la vida y quisiera compartirla con ustedes, es que a veces hay que dejar la terquedad de nuestros propios conceptos. Para crecer es necesario aceptar las críticas y sobretodo, las que son constructivas. Seria de tontos hacer caso omiso a los buenos aportes nada más por querer defender una idea acerca de algo que quizás por capricho, no lleva más que al vació. Existe nuestra visión personal, pero también es importante no perder de vista la visión de los otros, que a veces suele ser la más objetiva. Esto viene a colación, ya que una de mis lectoras y gran amiga (filosofa apunto de graduarse) hizo una critica fuerte, pero muy valiosa acerca del manejo que se le esta dando a este blog (ojala al leer esta anotación se anime a participar en los comentarios, seria muy grato encontrarla por aquí no sólo como lectora pasiva, sino como participante activa). Gracias a sus comentarios a partir de hoy (quizás algunos lo noten, quizás otros no) la cosa va cambiar un poco y estoy segura que para bien, además resultará siendo un buen ejercicio para quien lo escribe semana tas semana. Una vez más la vida me manda un enviado que espontáneamente me indica el paso a seguir. Por eso mil gracias mi bella filosofa. Ahora si la anotación de esta semana.


LIBRETA LIBRO: LA ESCRITURA EN DOBLE REFLEJO

Una de las necesidades vitales del hombre en el transcurso de la historia ha sido el encontrar maneras de representar sus pensamientos e ideas, buscando siempre que estas perduren en el tiempo. Para lograrlo utilizó sonidos, gestos y marcas graficas, estas últimas valiéndose de superficies como la piedra, la madera, el pergamino, las tablillas de arcilla, la seda, el hueso, la cerámica, el bronce y las hojas de palma, entre muchas otras, contribuyeron a la evolución de la escritura, el aliado perfecto para consolidar una de las principales maneras de comunicación de la humanidad; permitiéndole además, almacenar generación tras generación esos legados de conocimiento de las diferentes culturas, ideologías políticas y religiosas. ¿Qué seria de nuestra historia como nación sin estos documentos?


Gracias a esta necesidad y a la evolución de la misma, hoy por hoy podemos acercarnos a los libros ya sea con fines de entretenimiento, consulta, alimento intelectual o simplemente hambre de conocimiento. En estos términos un libro entonces no sólo es un impreso con lomo, cubierta y hojas, un libro es un medio de expresión del conocimiento de los distintos conceptos que un individuo o grupo tienen al respecto del mundo.


La libreta libro nace precisamente de este deseo del hombre por plasmar sus ideas, en este caso, y uno de los diferenciales del proyecto, se presenta en partida doble. Por un lado se encuentra la necesidad de quien aspira formarse como “escritor” y ve primordial dejar plasmadas en el papel las percepciones y sentimientos acerca de su entorno, poniéndolas como carnada a los lectores. Receptores que se encuentran a primera vista en la portada con un texto, quizás sin saber que en el interior hay una obra expectante por ellos. Lo encantador aparece aquí: el lector deja de ser lector, un simple participante externo, al encontrarse frente a su propia necesidad de expresión. El libro deja de ser libro, para convertirse en libreta, un montón de hojas que incitan a quien la porta a acabar el silencio del blanco, a dejar las marcas de sus propias ideas, ya sea en forma de dibujo, gráficos, diarios, etc. Una libreta libro personifica entonces la esencia de la escritura en algunas de sus funciones: 1. Registrativa: proporcionando el espacio para archivar información como teléfonos, direcciones, compromisos o ideas. 2. Comunicativa: Permitiendo la interacción con el entorno y 3. La de permitir la durabilidad en el tiempo del pensamientos del hombre, en esta ocasión en doble reflejo (lector – autor/ autor- lector).

Gracias por su tiempo.

Recibanunabrazogigantecargadodebuenavibra.


Diana Carolina Daza Astudillo

1 comentario:

Klau dijo...

Las palabras llegan en el momento justo y asi no queramos aquellas que hablan con la verdad del corazón penetran las fibras de nuestros ser