domingo, 10 de agosto de 2008

¿MATERIALIZAR LOS SUEÑOS?

Alguna vez le escuche decir a un artista colombiano que los sueños no eran nada, hasta que no se realizaban. Desde entonces he tratado de hacer todo lo posible para cumplir cada uno de los míos, los grandes y los chicos. La tarea es larga, ya que la mayor parte del tiempo me la paso en esas, soñando, casi que son inagotables, apenas muere uno, el otro va naciendo. En algunos de ellos tendré que perseverar y trabajar un poco más, mientras otros, “esos otros” tengo que reconocerlo, necesitarán un poco de la suerte del azar.

Muchos me han escuchado decir que es parte fundamental de la vida (por lo menos en la mía), realizar los sueños. Los que comparten este concepto y trabajan en sus vidas por ello, saben a lo que me refiero, saben lo que es que el corazón se agite, las manos suden, la boca se reseque y las piernas tiemblen de felicidad y ansiedad a la vez, antes de la función; saben de la sonrisa de payaso eterna en el rostro y de lo que es aburrir a los amigos y conocidos con el mismo tema todo el día y toda la noche, saben de el desvelo- producto de la ansiedad- la noche anterior al gran día y sobretodo, sobretodo saben del descanso que se siente luego de la presentación o el evento, cuando uno se sienta a tomarse, no un trago, sino otro y otro y otro y otro, para celebrar parte de la culminación de un logro (esto ultimo para los que nos gusta el alcohol). Para los que al contrario, no creen, nunca han conocido, o han perdido con el pasar del tiempo esta capacidad de emocionarse con sus propios sueños, mis condolencias, porque quien deja de emocionarse con sus ideales, comienza un lento conteo regresivo hacia el vació, el frió… la autodestrucción – autodesaparición. Sin embargo y aclaro, respeto su visión desesperanzadora frente a la vida, así no la comparta para nada en este puntote mi vida-

Y es precisamente este temblor en las piernas y sudor en las manos, lo que volvió a suceder en mi vida hace ya casi seis meses, esta vez no cantando, sino hablando, no esperando la sorpresa de una publicación, sino publicando. Deje la inseguridad atada de pies y manos en el closed de la habitación, el miedo amordazado en el baño de un bar cualquiera, las dudas, de será que si o será que no, las corte con las tijeras de costura de mi abuela. Esta vez me lancé sin pensarlo mucho, con poco dinero, pero con toda la emoción y el corazón del caso, esta vez, y aunque todavía me falta todo por hacer con ello, me arriesgue a que otros leyeran mis aciertos, desaciertos, desamores, amores, pensamientos, contradicciones, pero ante todo: creaciones. Esta vez me tocó ingeniármelas para materializar otro de mis sueños, “no siempre hay que esperar a que otros lo hagan por ti, a que te empujen al ruedo, a veces, a veces y es más sano y excitante, hay que botarse uno mismo.

Así fue como me aventuré en la creación de las LIBRETAS LIBRO: Tenía guardados un montón de textos en la memoria de mi computador, algunos corrieron con suerte y se publicaron gracias a un personaje que amablemente se acordaba de mi y me tenia en cuenta para publicarlos, los otros, los otros estaban entristeciendo, aviejándose o peor aun, exponiéndose a desaparecer gracias a algún troyano o gusano de la red. Yo los revisaba noche tras noche, madrugada tras madrugada, les cambiaba comas, palabras, colores, vestidos, pero ellos seguían ahí, en medio del gran silencio de la pantalla, mis ojos y la habitación. Yo quise tener un último acto de amor con ellos, así que comencé a idear la manera de sacarlos de allí, no voy a negar que muchos de ellos no me gustaban, pero hacían parte de mi historia con la palabra y no podía jugarles esa mala pasada. Entonces me dije -les dije- se van todos de aquí a buscar suerte. Me conseguí un dinero prestado, esboce unos diseños explorando las tipografías, le dí un concepto al proyecto, mitad libreta de notas y mitad poemario, la expresión poética y la expresión grafica, algo nerviosas las dos, se unían para sacar a estos pobres textos del frió y la soledad de la RAM. Los amigos, los buenos amigos de siempre, fueron los padrinos y principales cómplices de la idea, otros se fueron enterando por el camino.

Hoy en día, algunos ejemplares, los primeros, están en escritorios, camas, bibliotecas, cajones, maletas, que sé yo de la suerte que corrieron, otros ya estarán llenos de ideas, cartas, números telefónicos o lamentos, algunos estarán olvidados, otros más cuidados y amados y los que quedan, esos aguardan con paciencia, con mucha paciencia en los estantes de la tienda de la casa silva y la tienda exopotamia (tienda de la biblioteca luis ángel Arango) por un lector desprevenido que se enamore de ellos y se los lleve a vivir mil historias sin importar su precio.

La idea continua, algo lenta, pero continua, ya no hay dinero suficiente para sacar otra colección y cosas de mi vida actual hacen que apacigüe un poco los pasos de la gran carrera que todavía me queda, lo importante es que las ganas y la emoción de encontrarme con mil sorpresas gracias a estas LIBRETAS LIBRO aún continua. Por ahora me distraigo con este blog, y lo hago – lo confieso- con el deseo de no olvidar que un día del mes de enero de este año, me la jugué totalmente enamorada por este proyecto, que en él, se traducen siete maravillosos años de mi vida (los mejores) y que gracias a su nacimiento entendí una vez más, que los miedos hay que romperlos y que no hay nada mejor que ver materializada una idea, un pequeño gran sueño. Quizás este blog es una manera de no dejar apagar el amor, de alimentarlo semana tras semana, hasta que de nuevo, todo vuelva a confabular para el renacimiento de las LIBRETAS LIBRO PIEDRA DE TOQUE. Quedan pues invitados a difundir la idea y a comentar los textos, los pensamientos que aquí se plasmarán, aclarando que no soy mujer de porcelana, al contrario, la idea de las críticas es que sean sinceras y la sinceridad no siempre viene acompañada de un beso y los golpes, los golpes fuertes son los que más construyen.

Me despido por ahora, no sin antes recordarles como al comienzo, y ahora robándome una frase de un hombre genial y talentoso que conozco y que se la pasa soñando todo el tiempo: que a los sueños hay que ponerles pista de aterrizaje.

Diana Carolina Daza Astudillo

3 comentarios:

Klau dijo...

La fe nos da el corage para no rendirmnos y pensar que siempre hay algo mejor.Cerrar los ojos y sostenerse de la mano de DIOS.

norman correa dijo...

tienes razón al dar tus condolencias. Yo, en algún momento dejé de emocionarme con mis sueños creí que ya no me quedaba nada más, que ya todo habia terminado, pero afortunadamente la vida me dío un buen golpe y volví a sentir que tengo muchos sueños por hacer realidad. gracias por tus palabras, me conmueven por hacerme recordar que yo también tengo bastantes sueños por resolver. Bacano que compartas todo esto con tus amigos.
Norman C

gioscars dijo...

Este es mi primer comentario sobre este escrito que ha realizado una gran amiga, quizás haya muchas formas y estilos para escribir de una forma correcta, probablemente no los tenga, pero sé que estas palabras salen de mi corazón para que mis dedos las escriban, y creo que los sueños también están en el corazón para que tú los hagas realidad, aunque a veces no le hacemos caso a esos latidos y es cuando tus sueños no son realidad, como dice Carolina hay que bajar los sueños de las nubes y colocarlos en piso firme, espero hacerme entender, sino es así, simplemente todo lo que pretendas hacer en la vida, se hace con el corazón. Carolina un besote y un abrazo, sigue escribiendo para alegría de los que leemos tus escritos.