viernes, 2 de septiembre de 2011

TESTIGO DE LA RAÍZ

El sabor del vino, la palpitación al escuchar muy buenos poemas, pero sobretodo, la emoción de ver como los seres humanos se unen para engendrar una violencia que no le hace daño a nadie, la violencia de la palabra que enferma y mata con una ráfaga de silencios e ideas delicadamente dibujadas, dichas, en un solo grito: el de voz de la nueva poesía colombiana.

Esta noche de jueves, anuncio del comienzo del noveno mes del año, fuimos algunos los privilegiados, victimas de las balas devastadoras de cinco jóvenes, pero no por ello, menores poetas, gestores y editores además. De comienzo a fin, la presentación del libro “Raíces del viento” tuvo calor, entrega, tuvo desvelo, así como lo que encontramos en el contenido de las cincuenta y siete paginas del libro.

No hay espacio que no se desee explorar en él, manosear, no hay verso que se salve de la admiración y si alguno pasa desapercibido - por descuido - lo más posible es que luego invite a mil lecturas más y con ellas, un encuentro inesperado atravesado por una estética seductora, fuerza y un ritmo amable y vehemente.






Creo que este libro es una bella oportunidad para conocer a sus autores, sus desconfianzas, titubeos, angustias y ambiciones, aunque se quedan cortos, pues uno quiere leerlos más, conocerlos más. Es grato presenciar encuentros como estos, como también lo es, llevarse a casa un libro como este, un libro amigablemente, fulminante, que te abraza a penas lo abres, asfixiándote cariñosamente, como si tomaras un veneno que altera los sentidos sin maltratarlos.


“El deber de las cicatrices
Es salvarse a sí mismas
Perpetuar sus abismos
En la tempestad de la memoria”

Jorge Valbuena


Y entonces uno se siente herida, siente perderse en esa tormenta.



“¿Por qué no te largas tiempo?
Te encoges
O cuando tanto te haces cuadriculado
y renuncias a esa forma circular”.

Jenny Bernal


Y queda uno mareado de dar vueltas en ese viaje que son los días.


“Quien condenó al olvido
Posiblemente era mujer
Se dice, de aquel olvido
Que era la sombra de un hombre”.

Jenny Bernal


Y uno se queda preocupado porque se siente enfermo de olvido y hasta culpable.


No acostumbro a escribir notas después de las presentaciones de libros, o de las lecturas públicas, simplemente escribo notas cuando los encuentros resultan ser inspiradores. “Raíces del viento” es un buen pretexto para mover este espacio virtual, bitácora de sensaciones, más que de reseñas o criticas. Sólo sentí que no era justo dejar que la emoción, el orgullo y la admiración a este grupo, a estos poetas, a este libro, se desdibujara mañana al abrir las cortinas y lo confieso, tampoco pude aguantarme las ganas de escribir estas líneas que comenzaron a aparecer en la cabeza a penas termine de leer el libro de regreso a casa en un colectivo, en medio del trancón. Aunque amerita más lecturas en otros espacios, en otros instantes, en otros estados.

¿Qué en este país sólo hay destrucción? ¿Inseguridad? ¿Insensibilidad? Es cierto, ¿pero que sólo se produce esto? ¿Sólo se reproduce esto? Con este libro y el trabajo de estos poetas, como el de tantos otros, se puede poner en duda esta sentencia, por lo menos yo lo hago. Es verdad, de la poesía no se vive, quizás tampoco se venda, pero si nos da la posibilidad de recibir buenas noticias, de juntar sueños, de hacer amigos, de compartir un brindis, de decir lo que no es permitido decir, de hablar por nuestra generación y mostrar de lo que estamos hechos, de seguir buscando motivos para armar colectivos y así hacer ruido, un ruido que tarde o temprano será la historia es este tiempo, nuestras huellas vestidas de versos marcadas en los libros.


Los invito pues a leer a Jorge, Henry, Jenny, Hellman y Leidy, a conocer más sobre la Raíz invertida (su colectivo) y este libro “Raíces del viento” editado por Cuadernos Negros, editorial de Calarcá.



Lo he hecho todo:
Sembré un árbol donde no recuerdo,
Escribí un libro que nadie ha leído
Y tengo un hijo que nunca veo”.

Hellman Pardo.


“En mi garganta
Se precipitan tus urgencias”.

Leidy Bernal



“La muerte
Hila mi mano cien veces.
Cien veces
La arroja
A un bote de ceniza”.

Henry Gómez



Diana Carolina Daza Astudillo










domingo, 13 de febrero de 2011

Los perros le ladran a la luna una noche de verano

El miércoles 9 de febrero de 2011 mientras un tímido aguacero abrazaba la ciudad de Bogotá, Andrés Felipe Escovar, Luis Cermeño y Julián Marsella Mahecha presentaban su libro “Tríptico de Verano y una Mirla” en Habana Café en pleno centro de la ciudad. Una presentación más bien familiar acompañada de un brindis fantasma con vino tinto, hecha por un hombre con mirada tranquila y figura lánguida al que le llaman “el emperador Nelson”. Habló Andrés Felipe, se escuchó también a Luis, pero Julián nunca llego.



Continuando con la promoción del libro el sábado 12 de febrero de 2011 a pocos pasos de Habana, en el clásico y frecuentado café - Bar Bardos a las 7:40pm y con roció de lluvia de nuevo en la ciudad, el ímpetu del tríptico volvió a caer sobre los invitados. Esta vez más frecuentado el evento por extraños, algunos de ellos ebrios de sábado, alentaban las ganas de una escritura lujuriosa y horizontal. “Señores escritores”, llamó el presentador a escena (como en todo acto protocolario) Estaba Andrés Felipe, estaba Luis y la ausencia de Julián de nuevo atravesando el espacio. Una rubia leyó un fragmento del estertor de moribundo, monólogo del rey agonizante, uno de los cuatro cuentos de este libro controvertido, mientras le daba la espalda a la silla que aguardaba por el tercer escritor. ¿Y Julián? Al terminar la lectura del fragmento, el público hizo ese típico sonido al unísono, manifestación sonora que no se sabe si es de desprecio o de admiración.


¿Hombres que engendran hijos?, ¿Prolongación de la especie masculina? ¿Misoginia?
--- ¿De dónde se inspiraron para crear estas historias?, preguntó una voz que logró salir de la masa humana.
--- Nos inspiraron las voces, quizás ebrias de una noche de verano precisamente, dijo Luis.
--- ¿La mujer no existe?, refutó otra voz.
Y de nuevo la ola de voces humanas se elevo con poderío.
--- La mujer nunca ha existido. La mujer es una tirana, es una bestia, como los dragones y los centauros, respondió Andrés Felipe.
--- Esta obra es escrita por tres personas, apareció una nueva intervención del público, ¿el tercero dónde esta? , preguntó.



--- Julián influenció esta obra, respondió Luis, él es el verdadero protagonista, él nos contaba y nosotros le servíamos como médiums para trascribir sus histerias de la vida.
El público calló, no hubo más preguntas sobre Julián. A nadie le importo su ausencia, nadie volvió a preguntar por el hombre al que según sus compañeros, no le gusta la gente, por eso no sale de su casa en Zipacón. A nadie le importaron las razones por las cuales Julian no quiere salir a presentar su libro ¿tristeza profunda? ¿agorafobia?
--- ¿Este es un texto machista?, preguntó otra de las voces de la masa humana.
--- Ni machista, ni racista. Este texto es mariquista, dijo uno de los escritores. Y las voces (sólo masculinas) emocionadas se alzaron con la misma vibración que experimentan cuando su equipo de futbol favorito mete un gol.



A los hombres les gusta el mariquismo, me dije. Al parecer, estertor de moribundo fue el centro de la noche ¿y los demás textos? ¿Tan bien son mariquistas?, ¿Manejan la crueldad de lo bello? como también se citó en la presentación y de lo cual valdría la pena preguntarle de nuevo y a profundidad a los escritores, eso de que “toda acción llevada al extremo es cruel, que el amor es cruel” ¿eso piensa también Julián en su encierro?, ¿en su soledad rodeada de fresas? Casi al final de la noche se levantó una chica, la primera mujer del público que intervino: “yo si le lamería las entrañas a un ser humano” dijo y luego complementó “si me rasgo, doy vida” y felicitó a los escritores por su propuesta, por ponerse en la posición de la mujer, según ella. A diferencia de los demás a esta mujer no le pareció un texto machista (tampoco negó lo de mariquista,) pues expuso que pocos hombres piensan en servir como instrumentos para traer vida.
Como sea, el tríptico de verano y una mirla hace ruido, hace hablar a los muertos y a los que aún no han nacido. Y tomando la frase fantasma que reza “Ladran los perros, señal de que andamos. Si estuviéramos quietos no ladrarían” a partir de ahora con este libro, creo que muchos ladrarán.


Diana Carolina Daza Astudillo

domingo, 21 de febrero de 2010

TINTA QUE EMBRIAGA

Es cierto que hacer empresa en este país no es tarea fácil, pero tampoco es un imposible, como lo aseguran los pesimistas. Hace dos años me lancé a la creación de las LIBRETAS LIBRO PIEDRA DE TOQUE y hasta la fecha, aunque las ventas no han congestionado las cuentas bancarias, ni me han obligado a comprar una caja fuerte donde proteger los millones, la aceptación del publico y de los vendedores intermediarios (librearías y almacenes) ha sido grata. Eso sin saber el sentido y el grado de importancia que estas libretas tienen para quien las ha comprado. Quien sabe donde andarán, todo eso que habrán tenido que escuchar y guardar entre sus hojas. Es maravilloso recibir comentarios , sugerencias y felicitaciones hacia el proyecto y es más hermoso aún, encontrarse y por casualidad, conceptos como el que descubrí este domingo en un articulo de la revista “La Gaceta” editada por el Fondo de Cultura Económica filial Colombia en marzo de 2007, redactado por el escritor mexicano Federico Campbell.



“Sino fuera por los apuntes que vamos haciendo en una servilleta, un cuaderno o una libreta, las ideas se irían sin volver jamás. Porque, como escribía Pascal, hay pensamientos que se van y retornan pero también los hay que vienen y se van para nunca más volver. Por eso es prudente fijarlos en una libreta, tanto como el orden de las palabras en que se manifiestan”. Con este texto Campbell abre el artículo titulado PIEL DE TOPO, donde nos recrea brevemente la mágica labor que este objeto ejerce sobre la cotidianidad de aquellos que se animan a invadirlos.



“Empecé a escribir, porque me gustaba escribir. Fue en primer lugar, un amor hacia los instrumentos que se utilizaban para escribir: el papel, la pluma, los lápices, la tinta. Aún hoy en día cuando entro en una papelería, siento una especie de euforia, que creo se parece a la de un bebedor en un bar”, prosigue más adelante Campbell, citando las palabras del el escritor siciliano Leonardo Sciascia, imagen que me recuerda una de las razones por las cuales se creo las LIBRETAS LIBRO PIEDRA DE TOQUE , esa necesidad de algunos por tener a la mano hojas en blanco en donde escribir , como en el bebedor, como se propone anteriormente, surge esa ansiedad por desocupar esas botellas que lo ponen contento o nostálgico, en este caso, la adicción es para los que buscamos embriagarnos con la belleza, la fealdad, el miedo, la fantasía, que revoletea en nuestro interior y que perdura gracias a la bondad de la tinta.

“Las libretas son un salvaguarda de la memoria” anota el escritor mexicano más adelante y al leerlo, siento un deseo enfermizo por conocer esa cantidad de recuerdos acumulados en las hojas de las libretas que ya no me pertenecen y además me pregunto, ¿acaso las LIBRETAS LIBRO PIEDRA DE TOQUE, no salieron de esa urgencia personal de guardar pensamientos propios y ajenos, para ayudarle a mi mala memoria que requiere de una hoja para recordar desde el pago de una factura de servicio publico, una cita medica o una idea fugaz que pretende ser una realidad? Siempre he preferido una libreta a una hoja suelta que se pierde con facilidad o a una servilleta que lo más probable es que termine hecha polvo en el bolsillo de un pantalón luego de dar mil vueltas en la lavadora.
Este artículo me deja algo de satisfacción, al saber que de alguna manera estoy cubriendo una necesidad básica para cierto grupo de individuos en esta sociedad, animándome a continuar, con las uñas, como hasta ahora, a seguir produciendo más botellas vacías de imaginación para que otros se embriaguen con su propia tinta. Espero que Bruce Chatwin, quien se provisionaba de libretas antes de iniciar sus viajes en una papelería en la calle l´Ancienne Comédie de París, o que el escritor chileno Luis Sepúlveda, ratifiquen mi objetivo, al igual que muchos de ustedes quizás, que como yo, gozamos de coleccionar libretas en el transcurso de nuestra vida, queriendo a manera de ritual, escarbar de vez en cuando en las paginas del pasado.

Para terminar, cito a Chatwin, que con estas palabras cierra el articulo: “Extraviar el pasaporte era la menor de mis preocupaciones: extraviar una libreta de apuntes hubiera sido una catástrofe”.


Dejo a criterio de ustedes su sentencia.


Diana Carolina Daza Astudillo

lunes, 25 de enero de 2010

EL NACIMIENTO DE LA GARGOLEANA

ULTIMO ACERCAMIENTO Y MUERTE A LA NIÑA DE MIS OJOS


Quito- Ecuador
En una habitación cualquiera de un hotel muy reconocido
2004.

Pasos mordisquean la habitación
Quizás los golpes del placer pasajero
Las quejas del viento
Acaso nada más que la persecución de las voces en mi interior
Recorro el espacio con el pensamiento
Bebiendo lo que queda de viaje
Ignorando los vacíos
El futuro siempre sin color
Ni forma
La fantasía
El amor
Y la cama
Le pertenecen a otros
Y mientras ellos enredan sus lenguas
Yo desato mis piernas
Me levanto
Muevo los dedos
Primero los del sur
Luego los del norte
Para darme cuenta que no hay nudos en la memoria
Que puedo correr
Brincar
Elevarme
Doblar las rodillas
Extender las piernas para abrazar las estrellas
Sin peligro de clavarme alguna de sus puntas
Caminar sobre la espalda de los otros
Dejándome trastornar por su respiración
Canto que viaja entre los hombros y la cordura
Mírenme
Mírenla
Ya no la intimidan los cuernos de la soledad
Que se asoman en verano
Como la Piaf alza la copa y grita con un pésimo francés
“C´est payé, baleyé, oublié, je me fous du passé”
Con el tiempo aprendió el arte del escapismo
A camuflarse en el granito del pavimento
El resplandor de la lámpara
En el fondo de la copa
En la calidez de las sombras
En la humedad de las paredes
En la alegría falsa de los desesperados
Aprendió a descubrir en lo tonto
Belleza
En la fealdad
Ardor
A digerir lo verdadero
Sin indigestarse con lo eterno
A reconocer el peso en lo liviano
En lo liviano la carga
A rozar los labios del abismo
Sin ocultar las cicatrices de sus besos
A lavarse los reproches
Restos de mierda seca que aparecen en el borde de las hojas
Pero que se borran
Pasan
Pasan como pasa el deseo después de recorrer un cuerpo arcano
Pasan como pasa la rabia por lo prometido nunca cumplido
Pasan como pasa un dolor de estomago
De muela
De olvido

* * *

Mírenla
Mírenme
Ahora soy un poco más libre que en el tiempo del corazón roto
Ya no me duele el amor
Y casi nada me rompe
Me quedan pocos de esos que jalan y jalan la falda
Los deje por ahí
Tirados en alguna parte
En los espejos de los baños en las tiendas
En los ceniceros hastiados de fiesta
En los andenes corruptos de hierba y miedo
En los ojos de los que nunca me amaron
En las ventanas polvorientas del autobús
En el calor de mis queridos pasajeros extraños
Esos que no recuerdan el peso de mis caricias
Olvídenla
Olvídenme
Nunca recorrí junto a ustedes el filo de la madrugada
Nunca viaje en taxi a lugares desconocidos
Ni deje olvidada la memoria en la cabecera de la cama
No era ella
No era yo
No fuimos
Nunca hemos sido
Por eso los gemidos de hielo deshaciéndose en el cerrojo de la puerta
¿O acaso me vieron bailar con la lluvia?
¿Hacerme una distinta en cada gota de sudor?



Ninguno despertó el deseo dormido
Que habita en la profundidad de mi nombre

Lo sé
Esto no importa en la fugacidad de un encuentro
Si que lo sé
Lo supe siempre
Por eso la sonrisa abierta y sincera al llegar a casa
Luego de la estampida de vacios y saliva
Sin embargo disfrute contemplar el blanco de sus cabellos
Las bofetadas de su ideología
Sus cuerpos desbaratados
Sus risas destrozadas
Su aceleración
Su tibieza entristecida
¡Fue entretenido dormir de vez en cuando con extraños!
Porque en ese espejismo
Aprendí a conducir sin frenos por avenidas de líneas colgantes
Encontrando respuestas en cada recorrido
¿Te faltan aún muchas de ellas?
¿Pocas de ellas?
¿Te queda tiempo para desnudarlas?
¿Atravesarlas y sacarlas de tus noches?
No hay nada como encontrar respuestas
Yo ya tengo resueltas algunas
Las hallé en las lágrimas de los payasos al terminar la función
En la violencia de los débiles
En los amantes que se olvidan
Los amigos que se olvidan
En los que te olvidan
Olvidar: hay que olvidar para reinventar dijo Molina
Reinventar la explosión del cuerpo que no llega
Los encuentros que se esperan
El rostro de los que caminan en círculo sobre un abecedario eterno
Redibujar el color de la noche
El tamaño de los sueños
El beso ideal
El estado ideal
El material del que están hechos los pensamientos
No más cavernas ni falsas emociones
No más bofetadas al reflejo
No más dudas
Quiero enemigos que me enseñen a reinventar la emoción
Mírenme
Mírenla
Atraviesa el trance de la nostalgia al fuego.


***
Mírenme
Mírenla


Continuará......

EL NACIMIENTO DE LA GARGOLEANA

ULTIMO ACERCAMIENTO Y MUERTE A LA NIÑA DE MIS OJOS


Quito- Ecuador
En una habitación cualquiera de un hotel muy reconocido
2004.


Pasos mordisquean la habitación
Quizás los golpes del placer pasajero
Las quejas del viento
Acaso nada más que la persecución de las voces en mi interior
Recorro el espacio con el pensamiento
Bebiendo lo que queda de viaje
Ignorando los vacíos
El futuro siempre sin color
Ni forma
La fantasía
El amor
Y la cama
Le pertenecen a otros
Y mientras ellos enredan sus lenguas
Yo desato mis piernas
Me levanto
Muevo los dedos
Primero los del sur
Luego los del norte
Para darme cuenta que no hay nudos en la memoria
Que puedo correr
Brincar
Elevarme
Doblar las rodillas
Extender las piernas para abrazar las estrellas
Sin peligro de clavarme alguna de sus puntas
Caminar sobre la espalda de los otros
Dejándome trastornar por su respiración
Canto que viaja entre los hombros y la cordura
Mírenme
Mírenla
Ya no la intimidan los cuernos de la soledad
Que se asoman en verano
Como la Piaf alza la copa y grita con un pésimo francés
“C´est payé, baleyé, oublié, je me fous du passé”
Con el tiempo aprendió el arte del escapismo
A camuflarse en el granito del pavimento
El resplandor de la lámpara
En el fondo de la copa
En la calidez de las sombras
En la humedad de las paredes
En la alegría falsa de los desesperados
Aprendió a descubrir en lo tonto
Belleza
En la fealdad
Ardor
A digerir lo verdadero
Sin indigestarse con lo eterno
A reconocer el peso en lo liviano
En lo liviano la carga
A rozar los labios del abismo
Sin ocultar las cicatrices de sus besos
A lavarse los reproches
Restos de mierda seca que aparecen en el borde de las hojas
Pero que se borran
Pasan
Pasan como pasa el deseo después de recorrer un cuerpo arcano
Pasan como pasa la rabia por lo prometido nunca cumplido
Pasan como pasa un dolor de estomago
De muela
De olvido

* * *

Mírenla
Mírenme
Ahora soy un poco más libre que en el tiempo del corazón roto
Ya no me duele el amor
Y casi nada me rompe
Me quedan pocos de esos que jalan y jalan la falda
Los deje por ahí
Tirados en alguna parte
En los espejos de los baños en las tiendas
En los ceniceros hastiados de fiesta
En los andenes corruptos de hierba y miedo
En los ojos de los que nunca me amaron
En las ventanas polvorientas del autobús
En el calor de mis queridos pasajeros extraños
Esos que no recuerdan el peso de mis caricias
Olvídenla
Olvídenme
Nunca recorrí junto a ustedes el filo de la madrugada
Nunca viaje en taxi a lugares desconocidos
Ni deje olvidada la memoria en la cabecera de la cama
No era ella
No era yo
No fuimos
Nunca hemos sido
Por eso los gemidos de hielo deshaciéndose en el cerrojo de la puerta
¿O acaso me vieron bailar con la lluvia?
¿Hacerme una distinta en cada gota de sudor?



Ninguno despertó el deseo dormido
Que habita en la profundidad de mi nombre

Lo sé
Esto no importa en la fugacidad de un encuentro
Si que lo sé
Lo supe siempre
Por eso la sonrisa abierta y sincera al llegar a casa
Luego de la estampida de vacios y saliva
Sin embargo disfrute contemplar el blanco de sus cabellos
Las bofetadas de su ideología
Sus cuerpos desbaratados
Sus risas destrozadas
Su aceleración
Su tibieza entristecida
¡Fue entretenido dormir de vez en cuando con extraños!
Porque en ese espejismo
Aprendí a conducir sin frenos por avenidas de líneas colgantes
Encontrando respuestas en cada recorrido
¿Te faltan aún muchas de ellas?
¿Pocas de ellas?
¿Te queda tiempo para desnudarlas?
¿Atravesarlas y sacarlas de tus noches?
No hay nada como encontrar respuestas
Yo ya tengo resueltas algunas
Las hallé en las lágrimas de los payasos al terminar la función
En la violencia de los débiles
En los amantes que se olvidan
Los amigos que se olvidan
En los que te olvidan
Olvidar: hay que olvidar para reinventar dijo Molina
Reinventar la explosión del cuerpo que no llega
Los encuentros que se esperan
El rostro de los que caminan en círculo sobre un abecedario eterno
Redibujar el color de la noche
El tamaño de los sueños
El beso ideal
El estado ideal
El material del que están hechos los pensamientos
No más cavernas ni falsas emociones
No más bofetadas al reflejo
No más dudas
Quiero enemigos que me enseñen a reinventar la emoción
Mírenme
Mírenla
Atraviesa el trance de la nostalgia al fuego.


Cotinuará...

lunes, 17 de agosto de 2009

EL PUNTO POR DONDE PASÒ UN HOMBRE YA NO ESTÀ SOLO



“Cuando alguien se va, alguien queda. El punto por donde pasò un hombre ya no està solo. Unicamente està solo, de soledad humana, el lugar por donde ningùn hombre ha pasado”

Cesar Vallejo.

Piedra de Toque vestida de papel, palabra y sentimiento, ya pasó por este espacio virtual que por esta época podemos llamar “lugar”, pues son muchos los visitantes que se encuentran sin encontrarse por estas calles de cliks y pantallazos. Por lo mismo y como dijo Vallejo, podríamos decir que este punto ya no esta solo, que tiene mucho de nosotros, de nuestra creación, de nuestra humanidad, por eso hemos regresado.

Hace ya año y cuatro meses nos aventuramos a aparecer en el escenario de esta sociedad devoradora de ideas, de esas nuevas formas que algunos inventamos para no dejar morir en el tiempo esos recuerdos o esas imágenes que no pudimos guardar más en la memoria, por su peso y desvelo.


La aventura comenzó en Abril del año pasado con LAS LIBRETAS LIBRO PIEDRA DE TOQUE, una idea que les recuerdo, tiene como objetivo juntar en un cuerpo de bolsillo (libreta de notas) la expresión gráfica y la expresión escrita. Los cuatro títulos que forman los cuatro diseños que hemos venido promocionando hasta ahora, son obras poéticas de quien les escribe y hace ya tiempo nos les molestaba; pero como todo ciclo trae nuevos aires, en esta ocasión queremos presentarles nuevos diseños y con ellos, la aparición de un nuevo pensamiento en las paginas de nuestras LIBRETAS LIBRO.


Hablamos del titulo: EL BESTARIO DE CASABE, un trabajo que reúne tan sólo una parte de la obra inédita de Mario Torres Duarte (Casabe), un matemático de Barrancabermeja, quien trabajó con editoriales muy nombradas en el medio y que hoy en día se dedica a escribir crónicas y cuentos, a cuidar a Martina y Benjamín (sus gatos) , a compartir tertulias y brindis con los amigos , a dirigir sus propios proyectos y asesorar a los de los demás, a caminar por el centro de la ciudad y a dibujar, otra de sus grandes pasiones.

Como resultado de esta búsqueda nace EL BESTIARIO DE CASABE, una selección de dibujos de animales que no pertenecen a ninguna especie, animales sin edad, dueño, espacio, ni nombre y que toman vida gracias a la unión de líneas y figuras geométricas con una dosis o sobredosis, diría yo, de caos, ansiedad y precisión que le impone Mario, quizás la revelación de sus mundos imaginarios de la infancia o de sus temores de adultez, o una mezcla de las dos, eso no lo sabemos.


Yo sólo puedo decir que desde que vi la primera bestia, me gusto esta obra, porque maneja el equilibrio y la sencillez del blanco y negro, porque tiene pasión, encantamiento y me invita a conocer más del mundo de Casabe y yo creería que hasta ahora no hemos visto nada.
Si desean conocer más acerca de la obra de Casabe pueden escribir a: martodu@hotmail.com.


Los invito entonces a conocer nuestras LIBRETAS LIBRO. Ya llega el mes de los amigos y el amor y seguro que estas buscando algo diferente…

Gusto verles de nuevo.

Abrazos y buen vibra.

Diana Carolina Daza Astudillo

miércoles, 25 de febrero de 2009

PRIMERA CONFESIÓN

Una de mis muertes, una de mis despedidas. Ya me preparo para morir de nuevo, para despedirme en más de 20 páginas y después, después de atravesar el olvido, volver a nacer, lo más posible, en otra piel, aunque con los mismos ojos y el mismo torpe y blando corazón.




PRIMERA CONFESIÓN
En espera del tren al final del año 2004




A Diana Carolina en sus 24 años.




Domingo:

El espejo, mi rostro, las lagrimas,
Nadie escucha, nadie me ve llorar
Y la verdad no creo que a nadie le importe esta despedida.


Amigos:

Esto he sido:
Ansiedad que se pasea en las noches buscando el filo de la muerte
Boca que rueda en las calles recogiendo las cenizas del deseo
Huésped del fin
la historia que nadie recuerda.

Una puerta abierta al delirio desvistiendo su verdad
El papel que se acaba
la rebeldía que se acaba
Las ganas de perpetuar
el hambre de soñar
La caída que espera al final del callejón.

Un latido de mariposa envuelto en lana verde con acordes de tango en los ojos
Un camposanto con lapidas de colores
Abriles y nostalgias.

Veinte dudas, cuatro placeres
Cuatro días, veinte noches
Piel que se marchita en cuna de sueños rotos
Pájaro ebrio que contempla los despojos de la ciudad.

Veinticuatro manos,
Veinticuatro amores,
Música que enmudece de beso en verso
Rostro que se funde entre los escombros de la catástrofe.

Esto he sido:

Un montón de cartas guardadas en un viejo tarro de galletas
Una mujer destrozada marchando en círculo
Herida que no sana
Canto que se apaga
Caja de juguetes que llora sobre el arrullo de la voz que perdió en la infancia
Mujer de mil signos.


He sido un jardín rodeado de borracheras, chicharras y luciérnagas
Un animal que dibuja con los recuerdos el beso de las simples cosas.


LUNES:

Mientras una sonrisa se apaga
Una nace al otro lado de la lluvia
Dándole paso al canto de un nuevo amanecer.